Salamanca se prepara para vivir uno de los momentos más intensos de la Cuaresma. La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado celebrará este fin de semana dos actos centrales en la Iglesia del Espíritu Santo, conocida popularmente como La Clerecía: el solemne Vía Crucis y la jornada de veneración a sus Sagrados Titulares. Dos citas que unen tradición, patrimonio artístico y profunda espiritualidad en el corazón de la ciudad.
Un Vía Crucis solemne en un marco monumental
El Vía Crucis tendrá lugar el viernes 6 de marzo a las 20:15 horas en la Iglesia del Espíritu Santo (La Clerecía), desarrollándose por el claustro de la Universidad Pontificia de Salamanca, un entorno monumental que potencia el recogimiento y la solemnidad del acto.
Durante el rezo de las estaciones se contará con el acompañamiento de la capilla musical de la Agrupación Musical Virgen de la Vega, cuya interpretación contribuirá a crear un ambiente de oración y meditación acorde al tiempo cuaresmal.
Como novedad destacada este año, la Hermandad incorpora con especial ilusión la participación activa de sus hermanos infantiles, reforzando su compromiso con la formación y la transmisión de la fe y la tradición cofrade a las nuevas generaciones.
Una reliquia histórica que marcará un antes y un después
Este Vía Crucis será especialmente significativo porque, por primera vez en la historia de la Hermandad, el paso portará la reliquia de la Columna de la Flagelación. Un signo de profundo valor espiritual que enriquecerá el carácter penitencial y devocional del acto.
La presencia de esta reliquia supone un hito para la corporación y un motivo añadido para que fieles y devotos participen en este momento único dentro de la Cuaresma salmantina.
Veneración pública a los Sagrados Titulares
La programación continuará el domingo 8 de marzo con la veneración pública a los Sagrados Titulares: Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas.
La jornada se celebrará en la misma Iglesia del Espíritu Santo en horario de 12:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. Durante ese tiempo, hermanos, devotos y salmantinos podrán acercarse a compartir un momento de oración íntima ante las imágenes, en un clima de silencio y reflexión propio de la Cuaresma.
El valor artístico de Nuestro Padre Jesús Flagelado
Nuestro Padre Jesús Flagelado es una obra cumbre del escultor Luis Salvador Carmona, fechada en 1760. Representa a Cristo recogiendo sus vestiduras tras la flagelación, en una escena de profundo dramatismo contenido y extraordinaria perfección anatómica.
Fue concebida para la sacristía de La Clerecía, donde ocupaba una hornacina-retablo recubierta de espejos que permitían contemplar la magnífica carnación de la espalda ensangrentada de la imagen, potenciando su impacto devocional y artístico.
Considerada una de las tallas de mayor calidad que procesionan en la Semana Santa salmantina, comparte autor con la célebre Piedad del mismo escultor. Cuando la sacristía fue acondicionada como Aula Minor de la Universidad Pontificia, la imagen fue trasladada a una capilla lateral del templo, donde actualmente recibe veneración pública.
La historia devocional de Nuestra Señora de las Lágrimas
Por su parte, Nuestra Señora de las Lágrimas es una imagen de vestir realizada en 1977 por el escultor José Miguel Sánchez Peña. Fue concebida sin encargo previo y, tras un breve paso por la Hermandad de las Penas de Cádiz a finales de los años setenta, regresó al taller del autor.
Una invitación abierta a toda Salamanca
Con estos actos, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado invita a toda Salamanca a vivir intensamente este tiempo de preparación espiritual, poniendo en valor no solo la dimensión devocional de sus imágenes, sino también su extraordinario patrimonio artístico e histórico dentro de la Semana Santa salmantina.
El Vía Crucis y la veneración en La Clerecía se presentan así como una oportunidad única para contemplar de cerca dos obras de gran relevancia artística y compartir un momento de fe en uno de los templos más emblemáticos de la ciudad.

